Las estrellas se caerán del infinito firmamento
y la noche sobre el día por siempre velará;
pero hasta la muerte, y con mi último aliento
entre las tinieblas, mi voz por tu alma clamará.
Los mares se secarán, y los pájaros ya no volarán
los justos a las manos de los impíos se rendirán;
pero por siempre y hasta en mi final momento
mis frágiles pinceles tu rostro en el vacío pintarán.
Como un débil cristal la tierra se despedazará,
relámpagos y truenos; y la furia proveniente del cielo.
Pero cuando la paloma prenda nuevamente el vuelo,
el viento entre los silenciosos escombros ambulará,
y todavía ardiendo, mi eterna llama por tu amor: encontrará.
Marco '14
Tema inspirado por el poema Rima LXXVIII "Podrá nublarse el sol eternamente" por el maestro Gustavo Adolfo Bécquer