Edgar Márquez
Poeta recién llegado
Su testimonio muere en el destino
al tener que olvidarle
de aceptar el oscuro brillo
de lo que pudo haber sido grande
No tuvo las palabras
le sobró la confusión
le mata no hacer nada
y ver como se muere la ilusión
Ya no hay tiempo
se sigue extinguiendo
se consume por dentro
sin decirle lo que siente
Tiene miedo de no verla
de estar agobiado por su ausencia
vivir teniendola en la mente
con el pensar de su carencia
Las seis horas se han muerto
ha desperdiciado lo que tenía
no consiguió el momento
y se perdió en la historia de su vida
No quiere recordarla
porque su imagen no es la misma
el no poder tocarla
y sentir sus manos frías
Le duele más ahora
porque aún queda algo
pero cree que se destroza
cuando siente no poder lograrlo
Trata de hablarle
y se hace más breve la ocasión
no le queda más que alejarse
y pensar en su estupido error
No fue culpa de nadie
ella no sabía quien era él
solo un fiel acompañante
de unas clases por mes
Cada día se fue ahogando
en gotas de horas marchitadas
las mañanas se fueron secando
cuando no sentía su mirada
No se cansaba de verla
se llenaba por completo
y en una dieta de su ausencia
se fueron escapando sus deseos
¿Y resignarse?... tal vez
porque parece imposible
es lo mejor malamente lo cree
y vivir con el tormento que lo olvide
Ya no espera nada
se lo deja a un destino vacío
y encontrarse en la vaga circunstancia
lejos de seis horas que corrompen su camino.