musador
esperando...
Sesenta y cuatro escaques de un tablero:
para mover las piezas en mis años
ágiles damas en los goces lentos,
peones coronados en su línea,
caballos terminando el pobre pienso,
irreductibles torres de pasado,
incisivos alfiles de silencio.
Y cada vez más cerca el jaque mate
donde mi lento rey dará su reino
a la gloria infinita de las sombras
en la que ya no reina el movimiento,
a la infinita sombra del olvido
donde callan las piezas en su encuentro.
Ya perdido el derecho a los enroques,
ya gastada la angustia del tablero,
ya intactos los bastiones enemigos,
ya rotas las espinas de este verso,
quede por la palabra de haber sido
poco más que otro grito en un lamento.
para mover las piezas en mis años
ágiles damas en los goces lentos,
peones coronados en su línea,
caballos terminando el pobre pienso,
irreductibles torres de pasado,
incisivos alfiles de silencio.
Y cada vez más cerca el jaque mate
donde mi lento rey dará su reino
a la gloria infinita de las sombras
en la que ya no reina el movimiento,
a la infinita sombra del olvido
donde callan las piezas en su encuentro.
Ya perdido el derecho a los enroques,
ya gastada la angustia del tablero,
ya intactos los bastiones enemigos,
ya rotas las espinas de este verso,
quede por la palabra de haber sido
poco más que otro grito en un lamento.
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