Lourdes C
POETISA DEL AMOR
68 - Tengo sed
Tengo sed de caricias
que me toquen el alma,
tus manos son expertas
en el quehacer
de acariciar mi cuerpo,
más en esta ocasión,
mi alma está sedienta
de escuchar de tu amor,
los más bellos acordes
que me enamoran
cada vez que me hablas
con pasión ardiente,
que salen desde adentro
del rincón del corazón.
Tengo sed, mucha sed
de caricias en el alma,
el cuerpo se puede acariciar
a diario,
mas el alma,
no cualquiera, solo tú
que tan bien me conoces,
desde la cabeza hasta los pies,
desde lo más profundo del alma
hacia fuera y al revés.
Acaríciame el alma
con tu hermoso cantar,
con tu dulce palabrería
que me enamora a diario
cuando te escucho,
se me doblan las piernas,
pierdo la voluntad,
solo pienso en tu imagen,
en la profundidad de tus ojos,
en tus palabras de miel,
en esos besos tan tiernos,
llenos de pasión
al acariciar mi boca,
que tan tuya es.
Tu boca y la mía
no son desconocidas,
han estado unidas
un sin fin veces,
amándose con palabras,
con caricias enamoradas,
tocándose ferozmente,
otras veces con ternura,
la saliva entremezclada
por el amor profundo,
que nos sale a los dos del alma
desde hace ya un tiempo,
cuando por primera vez
me acariciaste,
no solo el cuerpo
pero también el alma.
Lou C
Octubre 20, 2012
Tengo sed de caricias
que me toquen el alma,
tus manos son expertas
en el quehacer
de acariciar mi cuerpo,
más en esta ocasión,
mi alma está sedienta
de escuchar de tu amor,
los más bellos acordes
que me enamoran
cada vez que me hablas
con pasión ardiente,
que salen desde adentro
del rincón del corazón.
Tengo sed, mucha sed
de caricias en el alma,
el cuerpo se puede acariciar
a diario,
mas el alma,
no cualquiera, solo tú
que tan bien me conoces,
desde la cabeza hasta los pies,
desde lo más profundo del alma
hacia fuera y al revés.
Acaríciame el alma
con tu hermoso cantar,
con tu dulce palabrería
que me enamora a diario
cuando te escucho,
se me doblan las piernas,
pierdo la voluntad,
solo pienso en tu imagen,
en la profundidad de tus ojos,
en tus palabras de miel,
en esos besos tan tiernos,
llenos de pasión
al acariciar mi boca,
que tan tuya es.
Tu boca y la mía
no son desconocidas,
han estado unidas
un sin fin veces,
amándose con palabras,
con caricias enamoradas,
tocándose ferozmente,
otras veces con ternura,
la saliva entremezclada
por el amor profundo,
que nos sale a los dos del alma
desde hace ya un tiempo,
cuando por primera vez
me acariciaste,
no solo el cuerpo
pero también el alma.
Lou C
Octubre 20, 2012
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