Luisa Avril
Poeta recién llegado
Nieve, canto silente
Se mancha de rojo, la blancura de los labios
la nieve cae como un canto silente, al ritmo
de los guardianes de la luna,
los arboles inmóviles, con sombras inquietas
deleitan la armonía de la niebla
y el frio camina pensativo en una escalera de minutos
Soy un fantasma
que puede caminar en el canto de los cuervos,
soy una violinista
que llora sinfonías y conciertos,
mi destino es velar por la canción de la nieve
pensó la niña al sentir la sangre fluir de sus labios
Recordó la noche anterior hecha de hilos
rosas negras y pálidos suspiros
el caballero vestía de cielo nocturno
con un aliento seductor, con un atardecer en los ojos
hipnótico ocaso, crepúsculo de adiós
El dijo en baja voz
-mira la luna, camina dudando
por jardines de cristal con flores de eco,
y perfume a bondad, olvida por un momento
que amanecerá, tu beso será mi sueño
tu piel será música hecha vino, y tus ojos mi hogar
¿No te encanta la medianoche?
déjame hacerte la princesa de estos cielos melancólicos
déjame hacerte la reina de las sombras y la canción de la nieve
Dime ¿Lo quieres?
Ella se perdió en esos ojos de tarde profunda
y accedió a cambiar su destino
el se acerco al blanco cuello de la niña
beso esa piel de delicada poesía
ella no pudo recordar nada, ni un instante, ni un segundo
y se encontraba en soledad
en un bosque de blancos latidos
con sangre en los labios, que no le pertenecía
Una lagrima bailo en su pálida mejía
¿La princesa de estos cielos melancólicos?
¿La reina de las sombras y la canción de la nieve?
pensó mientras lloraba
¿Ahora soy una vampira?
Se mancha de rojo, la blancura de los labios
la nieve cae como un canto silente, al ritmo
de los guardianes de la luna
los arboles inmóviles, con sombras inquietas
deleitan la armonía de la niebla
y el frio camina pensativo en una escalera de minutos.
07/03/2009 3:05AM
Se mancha de rojo, la blancura de los labios
la nieve cae como un canto silente, al ritmo
de los guardianes de la luna,
los arboles inmóviles, con sombras inquietas
deleitan la armonía de la niebla
y el frio camina pensativo en una escalera de minutos
Soy un fantasma
que puede caminar en el canto de los cuervos,
soy una violinista
que llora sinfonías y conciertos,
mi destino es velar por la canción de la nieve
pensó la niña al sentir la sangre fluir de sus labios
Recordó la noche anterior hecha de hilos
rosas negras y pálidos suspiros
el caballero vestía de cielo nocturno
con un aliento seductor, con un atardecer en los ojos
hipnótico ocaso, crepúsculo de adiós
El dijo en baja voz
-mira la luna, camina dudando
por jardines de cristal con flores de eco,
y perfume a bondad, olvida por un momento
que amanecerá, tu beso será mi sueño
tu piel será música hecha vino, y tus ojos mi hogar
¿No te encanta la medianoche?
déjame hacerte la princesa de estos cielos melancólicos
déjame hacerte la reina de las sombras y la canción de la nieve
Dime ¿Lo quieres?
Ella se perdió en esos ojos de tarde profunda
y accedió a cambiar su destino
el se acerco al blanco cuello de la niña
beso esa piel de delicada poesía
ella no pudo recordar nada, ni un instante, ni un segundo
y se encontraba en soledad
en un bosque de blancos latidos
con sangre en los labios, que no le pertenecía
Una lagrima bailo en su pálida mejía
¿La princesa de estos cielos melancólicos?
¿La reina de las sombras y la canción de la nieve?
pensó mientras lloraba
¿Ahora soy una vampira?
Se mancha de rojo, la blancura de los labios
la nieve cae como un canto silente, al ritmo
de los guardianes de la luna
los arboles inmóviles, con sombras inquietas
deleitan la armonía de la niebla
y el frio camina pensativo en una escalera de minutos.
07/03/2009 3:05AM
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