70.Cometa
La cola del cometa encandilaba.
Su rostro a nuestro Sol se dirigía,
y el fuego que en su viaje consumía
el negro firmamento iluminaba.
Con tules vaporosos adornaba
el ébano del cielo que veía
-cristales de platino y pedrería-
el Astro sin querer se enamoraba.
Sus labios se encendían por momentos
-El Sol está ya cerca del cometa-
y lanza su melena a cuatro vientos.
Eones de belleza en su silueta,
exhibe sus preciosos ornamentos
hermosa, coquetuela y pizpireta.
xxx
Churrete
La cola del cometa encandilaba.
Su rostro a nuestro Sol se dirigía,
y el fuego que en su viaje consumía
el negro firmamento iluminaba.
Con tules vaporosos adornaba
el ébano del cielo que veía
-cristales de platino y pedrería-
el Astro sin querer se enamoraba.
Sus labios se encendían por momentos
-El Sol está ya cerca del cometa-
y lanza su melena a cuatro vientos.
Eones de belleza en su silueta,
exhibe sus preciosos ornamentos
hermosa, coquetuela y pizpireta.
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Churrete