abcd
Poeta adicto al portal
Alguna vez me pensé como un pájaro inmóvil,
luego caminaba y olvidaba que también respiraba bajo el agua.
Alguna vez fui una piedra lanzada por el sol
mientras el armisticio luna y tierra se intuía.
De un otoño amarillo pinté mil bosques,
con una absurda melancolía le puse cadenas a los árboles
y a las flores del bien les escribí versos baudelerianos,
pretendía ser ajeno al abandono y me reprimía,
me reprimía tanto.
La más triste locura fue una nube transparentándome,
como un relámpago hambriento soñé y me deje derrotar.
Tuve un niño muerto entre los dedos
y solo un pañuelo como sombra.
He deseado tanto que el tiempo se detenga,
respirar profundo,
sentir que no tengo necesidad de gritar.
Sin embargo, sigo escribiendo,
con o sin resaca, con o sin melodiosa alegría,
con o sin un alguien a quien agredir, querer, esperar.
luego caminaba y olvidaba que también respiraba bajo el agua.
Alguna vez fui una piedra lanzada por el sol
mientras el armisticio luna y tierra se intuía.
De un otoño amarillo pinté mil bosques,
con una absurda melancolía le puse cadenas a los árboles
y a las flores del bien les escribí versos baudelerianos,
pretendía ser ajeno al abandono y me reprimía,
me reprimía tanto.
La más triste locura fue una nube transparentándome,
como un relámpago hambriento soñé y me deje derrotar.
Tuve un niño muerto entre los dedos
y solo un pañuelo como sombra.
He deseado tanto que el tiempo se detenga,
respirar profundo,
sentir que no tengo necesidad de gritar.
Sin embargo, sigo escribiendo,
con o sin resaca, con o sin melodiosa alegría,
con o sin un alguien a quien agredir, querer, esperar.