Háblame sin voz con el corazón,
susúrrame con voz tranquila mis deseos,
dime que no se equivocan mis sentidos
Háblame de la dulzura de este nuevo día
Endulza el amargo sabor de mi boca
Háblame de los paraísos a los que me llevarás
en tus fuertes brazos hacia donde no haya dolor,
donde solo domine el bien y la sinceridad
Donde no exista la palabra, la mentira
Eleva mi ánimo con sentimientos que nunca escuché
Sálvame de la crueldad, de la enfermedad, de la ira
Rescata mi cuerpo de la maldad del hoy
No me dejes ver la tortura de las guerras
No dejes que vea la incomprensión, la pobreza,
el ataque moral que alegra a los ignorantes
Sácame de la vulgaridad de una sociedad que ya no siente
susúrrame con voz tranquila mis deseos,
dime que no se equivocan mis sentidos
Háblame de la dulzura de este nuevo día
Endulza el amargo sabor de mi boca
Háblame de los paraísos a los que me llevarás
en tus fuertes brazos hacia donde no haya dolor,
donde solo domine el bien y la sinceridad
Donde no exista la palabra, la mentira
Eleva mi ánimo con sentimientos que nunca escuché
Sálvame de la crueldad, de la enfermedad, de la ira
Rescata mi cuerpo de la maldad del hoy
No me dejes ver la tortura de las guerras
No dejes que vea la incomprensión, la pobreza,
el ataque moral que alegra a los ignorantes
Sácame de la vulgaridad de una sociedad que ya no siente