Xavier Malo
Poeta recién llegado
"Para no ser esclavos y mártires del Tiempo embriagaos, embriagaos sin parar. De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis" Ch. B.
De un París huraño, brusco y doliente,
decimonónico galán embrutecido,
llegó a mi sentir, ignominiosamente
tu bello crisol, hoy redivivo.
Hallé sombras a juego con mi son
-linda siringa de tacto mitológico-,
un orbe espectral, real, un corazón
batido contra espinos ideológicos.
Brindaste por antojo, con cualquiera
luciente de tus títulos profanos;
antes tu Vida, de soledad eterna
al meloso pasar del hombre sabio.
Maldito entre todos, te erguiste poderoso:
mi devenir, ahora, no es tan claro.
Quise beber, sátiro obediente, tu vino loco,
vitorear tu Creación desencantado.
Me enseñaste algo más, turbio coloso...
¡alégrate con mi rastro solitario!
De un París huraño, brusco y doliente,
decimonónico galán embrutecido,
llegó a mi sentir, ignominiosamente
tu bello crisol, hoy redivivo.
Hallé sombras a juego con mi son
-linda siringa de tacto mitológico-,
un orbe espectral, real, un corazón
batido contra espinos ideológicos.
Brindaste por antojo, con cualquiera
luciente de tus títulos profanos;
antes tu Vida, de soledad eterna
al meloso pasar del hombre sabio.
Maldito entre todos, te erguiste poderoso:
mi devenir, ahora, no es tan claro.
Quise beber, sátiro obediente, tu vino loco,
vitorear tu Creación desencantado.
Me enseñaste algo más, turbio coloso...
¡alégrate con mi rastro solitario!