Deseos alegres, sensaciones
y una brisa suave con aroma a flores
roza mi cara a cada paso, buscando la luz
del atardecer que me aguarda en la cumbre.
A cada paso, mientras el atardecer
irradia su dorado adiós sobre el bosque,
ese mismo destello da rienda suelta a los suspiros
que causa pensar en para quién escribo, y a un sentir
sublime que saluda incluso la poesia rústica que yo domino.
Con cada paso, gastando pasos
de la cantidad incierta que me queda
para escribir sobre las rocas al atardecer,
a un ser tan lejano como el ocaso que contemplo,
y tan afín como la flor a mi lado que acaricio, como si fueras vos.
Fidel Guerra. Julio 10, 2026.
y una brisa suave con aroma a flores
roza mi cara a cada paso, buscando la luz
del atardecer que me aguarda en la cumbre.
A cada paso, mientras el atardecer
irradia su dorado adiós sobre el bosque,
ese mismo destello da rienda suelta a los suspiros
que causa pensar en para quién escribo, y a un sentir
sublime que saluda incluso la poesia rústica que yo domino.
Con cada paso, gastando pasos
de la cantidad incierta que me queda
para escribir sobre las rocas al atardecer,
a un ser tan lejano como el ocaso que contemplo,
y tan afín como la flor a mi lado que acaricio, como si fueras vos.
Fidel Guerra. Julio 10, 2026.