rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hubo guerra
solo palabras de sangre
un camino quebrado
y el eterno oscuro de la duda.
Los días cambiaron sus miradas
refugiaron ecos de latidos rotos,
sombra en los jardines en ruinas
y un leve recuerdo del sol en los ojos.
El miedo genera distancia
deshoja risas del pasado
en el silencio, dos posturas
visten de invierno sus pieles.
La idiotez luce digna
expande sus cadenas
y uno va, a cara descubierta
replanteándose culpas.
Los rastros de la herida
degluten las sombras del opaco
transparentando el alma encogida
como un escrito roto en tus manos.
solo palabras de sangre
un camino quebrado
y el eterno oscuro de la duda.
Los días cambiaron sus miradas
refugiaron ecos de latidos rotos,
sombra en los jardines en ruinas
y un leve recuerdo del sol en los ojos.
El miedo genera distancia
deshoja risas del pasado
en el silencio, dos posturas
visten de invierno sus pieles.
La idiotez luce digna
expande sus cadenas
y uno va, a cara descubierta
replanteándose culpas.
Los rastros de la herida
degluten las sombras del opaco
transparentando el alma encogida
como un escrito roto en tus manos.