AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
A DARÍO EL RUBÉN OPTIMISTA
Pobre Vate olvidado por tu raza
incompetente, e ineducada, siempre
hasta la testa de armas y con encono
en el alma. Ningún pueblo camina
así y ningún pueblo reconoce a su
profeta, si necesitado va de guerras.
Pobre Rapsoda precursor de bellezas,
fuimos pocos lo que te vimos pasar,
menos importantes tus rimas que
la sangre del hermano y que la pólvora.
¿Sabes algo? Rubén: ahora que puedo
confiarte un secreto de dos siglos;
Nunca las viejas prosapias de este
mendigo continente han podido caminar
de la mano. Tu petición, para que las inclitas
y ubérrimas razas de Hispania, se unieran
nunca se escuchó. Los ideales tuyos,
querido Maestro, se acabaron con Bolívares,
Martí, Sandinos y no quiero decir sandinistas,
sino Túpac Amaru, San Martines, Zapatas, Juares,
y otros que se me escapan. No hemos podido aun,
Excelso y mágico Liróforo, abominar la boca
que predice desgracias eternas, ni los ojos que
ven sólo zodíacos funestos, ni las manos que
apedrean las ruinas ilustres; por que los Chavez,
con los Somozas, Ortegas sandinistas, los
Castros comunistas los Lulas con sus novelas,
los Alemanes, Los Salinas, los corruptos Ayales,
los Fujimoris, los Allan Garcías, los Pinochets,
que ahora se hacen locos, los Menen y otros
que se me escapan, han empuñado la tea para
darle fuego a sus propias Patrias y han derribado
al roble gigante, para que la sabia americana,
no fecunde con clamor de amor, de paz y de
desarrollo unido. Poeta optimista, que llegue
mi canto a ti, hermano mayor, como una
denuncia más, porque los himnos nuevos
jamás surgieron de las voces de los hombres
y el alba de la estirpe latina, nunca estuvo
alumbrada por Dios, sino por las balas de
los sátrapas que nunca acaban de llenar sus
bolsas ni sus ansias de riquezas y de poderes...
Augus” 01 diciembre 2003.
EL GRITO DE LOS CISNES
La caja de Pandora, no guarda
esperanzas pero los cisnes vagos
siguen en los lagos, esperando
el destino fatal de un pueblo
raído y sin cobre. Las águilas
que los bárbaros no han acabado,
aniquilan con hámbre a la pobre
América indígena, mientras
Los Bushes se agigantan en una
guerra sofista, donde Sofía y
Natura padecen insomnio y
desolación. Si fuera la sangre
abono bendito, menos desiertos
habría en la tierra. De Pandora,
la caja, no guarda esperanzas,
pero los cisnes vagos con sus
encorvados cuellos, continúan
cuestionando la historia de duelos
y de aflicción, la historia de las
charreteras y de generales locos...
Augus” 01 diciembre 2003.
Pobre Vate olvidado por tu raza
incompetente, e ineducada, siempre
hasta la testa de armas y con encono
en el alma. Ningún pueblo camina
así y ningún pueblo reconoce a su
profeta, si necesitado va de guerras.
Pobre Rapsoda precursor de bellezas,
fuimos pocos lo que te vimos pasar,
menos importantes tus rimas que
la sangre del hermano y que la pólvora.
¿Sabes algo? Rubén: ahora que puedo
confiarte un secreto de dos siglos;
Nunca las viejas prosapias de este
mendigo continente han podido caminar
de la mano. Tu petición, para que las inclitas
y ubérrimas razas de Hispania, se unieran
nunca se escuchó. Los ideales tuyos,
querido Maestro, se acabaron con Bolívares,
Martí, Sandinos y no quiero decir sandinistas,
sino Túpac Amaru, San Martines, Zapatas, Juares,
y otros que se me escapan. No hemos podido aun,
Excelso y mágico Liróforo, abominar la boca
que predice desgracias eternas, ni los ojos que
ven sólo zodíacos funestos, ni las manos que
apedrean las ruinas ilustres; por que los Chavez,
con los Somozas, Ortegas sandinistas, los
Castros comunistas los Lulas con sus novelas,
los Alemanes, Los Salinas, los corruptos Ayales,
los Fujimoris, los Allan Garcías, los Pinochets,
que ahora se hacen locos, los Menen y otros
que se me escapan, han empuñado la tea para
darle fuego a sus propias Patrias y han derribado
al roble gigante, para que la sabia americana,
no fecunde con clamor de amor, de paz y de
desarrollo unido. Poeta optimista, que llegue
mi canto a ti, hermano mayor, como una
denuncia más, porque los himnos nuevos
jamás surgieron de las voces de los hombres
y el alba de la estirpe latina, nunca estuvo
alumbrada por Dios, sino por las balas de
los sátrapas que nunca acaban de llenar sus
bolsas ni sus ansias de riquezas y de poderes...
Augus” 01 diciembre 2003.
EL GRITO DE LOS CISNES
La caja de Pandora, no guarda
esperanzas pero los cisnes vagos
siguen en los lagos, esperando
el destino fatal de un pueblo
raído y sin cobre. Las águilas
que los bárbaros no han acabado,
aniquilan con hámbre a la pobre
América indígena, mientras
Los Bushes se agigantan en una
guerra sofista, donde Sofía y
Natura padecen insomnio y
desolación. Si fuera la sangre
abono bendito, menos desiertos
habría en la tierra. De Pandora,
la caja, no guarda esperanzas,
pero los cisnes vagos con sus
encorvados cuellos, continúan
cuestionando la historia de duelos
y de aflicción, la historia de las
charreteras y de generales locos...
Augus” 01 diciembre 2003.
Última edición: