Alex Courant
Poeta adicto al portal
Sabrás que fui yo.
Hoja de árbol caída a destiempo.
Gorrión nevado echado del nido.
Estaré, aquí y allá,
entre tu espuma y sus orillas,
a pie de tus raíces y sus voces,
debajo de tus puentes sumergidos,
en lo alto de tus iluminadas frondas.
Mojando mis pies seré niño.
Seré viejo, pescador, barca,
superficie y fondo,
y te alumbraré con el metileno
en el reflejo de tus lunas.
Lo sabrá el filo de tus rocas,
la suavidad de tus arenas,
los peces que ya habitan
tus ojos marinos.
Y me culparás de ser culpable
por tener el cuerpo en un ancla,
la voz en un papel y el papel
en una botella y lo sabrás.
Sabrás que he sido yo,
quien ha ahogado
a todos los ángeles
en el cielo de tus aguas.
Hoja de árbol caída a destiempo.
Gorrión nevado echado del nido.
Estaré, aquí y allá,
entre tu espuma y sus orillas,
a pie de tus raíces y sus voces,
debajo de tus puentes sumergidos,
en lo alto de tus iluminadas frondas.
Mojando mis pies seré niño.
Seré viejo, pescador, barca,
superficie y fondo,
y te alumbraré con el metileno
en el reflejo de tus lunas.
Lo sabrá el filo de tus rocas,
la suavidad de tus arenas,
los peces que ya habitan
tus ojos marinos.
Y me culparás de ser culpable
por tener el cuerpo en un ancla,
la voz en un papel y el papel
en una botella y lo sabrás.
Sabrás que he sido yo,
quien ha ahogado
a todos los ángeles
en el cielo de tus aguas.