Neysha Marie
Poeta recién llegado
Silba acalorada la brisa, mi aliento
suspira, te nombra y te vuelve a llamar,
de canícula a invierno, ahora infierno
conversas con tu eco, mi contestar.
Me llegan los sonidos sin tu risa
con esta ausencia callada de verano,
con esta laxitud de mis sentidos,
en esta andanza de un cristal que no refleja.
Noches de luces degustaban tu aroma
Amor, te derramo, no verás tu ser en mí
Sabor a dolor en vacío llenos de recuerdos
Copa utilizada, se tumba, te deja ir.
Como lastima esta mirada lejos...
esta declaración de un abandono,
me amenaza la pasión de esta locura,
de esta avidez de tus caricias tristes.
Te amo dejándote, me alejo por amor
así domarás esa sed desbocada,
estando sin estar quien te confinara,
entre hierros cristalinos, hoy sin color.
Y estas aquí...entre mi sombra,
entre mi luz de invierno y primavera,
marchando sin marchar con tu presencia,
amando sin amar esta ventana.
Compañero solitario, el año te añora
la extraña conocida reconoce extrañarte,
augurio toca mi puerta, abro la ventana
nuestro época no veo madurando la hora.
Estas aquí, en una abrumadora lejanía,
en una distancia que no cede,
llorándonos, amándonos, sufriéndonos...
queriendo alcanzar nuestro noviembre.
Vierte tu energía en papel sin fondo,
de este ser que sin amarte, te adora,
desahógate, ahogando el náufrago recuerdo,
mi pensar liado te consagro sin sombra.
Y te amo siempre...
aun en esta inmensa noche ajena,
en la ternura de unos suaves versos,
entre los sauces, tus estrellas y mi vino
suspira, te nombra y te vuelve a llamar,
de canícula a invierno, ahora infierno
conversas con tu eco, mi contestar.
Me llegan los sonidos sin tu risa
con esta ausencia callada de verano,
con esta laxitud de mis sentidos,
en esta andanza de un cristal que no refleja.
Noches de luces degustaban tu aroma
Amor, te derramo, no verás tu ser en mí
Sabor a dolor en vacío llenos de recuerdos
Copa utilizada, se tumba, te deja ir.
Como lastima esta mirada lejos...
esta declaración de un abandono,
me amenaza la pasión de esta locura,
de esta avidez de tus caricias tristes.
Te amo dejándote, me alejo por amor
así domarás esa sed desbocada,
estando sin estar quien te confinara,
entre hierros cristalinos, hoy sin color.
Y estas aquí...entre mi sombra,
entre mi luz de invierno y primavera,
marchando sin marchar con tu presencia,
amando sin amar esta ventana.
Compañero solitario, el año te añora
la extraña conocida reconoce extrañarte,
augurio toca mi puerta, abro la ventana
nuestro época no veo madurando la hora.
Estas aquí, en una abrumadora lejanía,
en una distancia que no cede,
llorándonos, amándonos, sufriéndonos...
queriendo alcanzar nuestro noviembre.
Vierte tu energía en papel sin fondo,
de este ser que sin amarte, te adora,
desahógate, ahogando el náufrago recuerdo,
mi pensar liado te consagro sin sombra.
Y te amo siempre...
aun en esta inmensa noche ajena,
en la ternura de unos suaves versos,
entre los sauces, tus estrellas y mi vino