joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este poeta andaluz y castellano a la vez,
hombre tímido y sencillo, que en este
profano aprendiz dejo su ilustre brillo
que es el que me obliga a escribir,
y así matar ese gusanillo que no me deja vivir.
Con esos poemas de un tiempo ya muy lejano
y pasado, en los que este genio ya olvidado,
dejo su sangre y su vida en otro País exiliado;
solo por describir las costumbres de los pueblos
y las gentes de su España tan querida y
a la vez tan diferente.
Esas tierras de Castilla, donde la miseria
a sus anchas florecía, como florecen las rosas
en los rosales de los pueblecitos blancos de
su añorada Andalucía, al son del tañir de una guitarra,
rascada sin mucho brillo en un mesón solitario,
de una callejuela olvidada de su querida Sevilla
¡Que generación de poetas esa guerra destruyo!,
y ¡cuánta juventud perdida en esa revolución!,
por culpa de los de siempre, los que crean la cizaña,
los embaucan y los engañan sin dar nunca solución;
para ellos lo importante no son las vidas de
unos pobres inocentes, no, sino a costa de lo que sea
no bajarse del sillón que los hace tan indecentes.
Por eso querido maestro, igual que Uds., se marchó
tan ligero de equipaje, así nos marcharemos todos
en nuestro último viaje, lo único que quedara en
esta tierra tan desagradecida e ingrata,
son y serán los de siempre, esos pedantones al paño,
nuestra adorada envidia a los demás, y sobre todo
aquellos que de la mentira y la traición hacen tanto
daño a España.
Joanmoypra/2011
hombre tímido y sencillo, que en este
profano aprendiz dejo su ilustre brillo
que es el que me obliga a escribir,
y así matar ese gusanillo que no me deja vivir.
Con esos poemas de un tiempo ya muy lejano
y pasado, en los que este genio ya olvidado,
dejo su sangre y su vida en otro País exiliado;
solo por describir las costumbres de los pueblos
y las gentes de su España tan querida y
a la vez tan diferente.
Esas tierras de Castilla, donde la miseria
a sus anchas florecía, como florecen las rosas
en los rosales de los pueblecitos blancos de
su añorada Andalucía, al son del tañir de una guitarra,
rascada sin mucho brillo en un mesón solitario,
de una callejuela olvidada de su querida Sevilla
¡Que generación de poetas esa guerra destruyo!,
y ¡cuánta juventud perdida en esa revolución!,
por culpa de los de siempre, los que crean la cizaña,
los embaucan y los engañan sin dar nunca solución;
para ellos lo importante no son las vidas de
unos pobres inocentes, no, sino a costa de lo que sea
no bajarse del sillón que los hace tan indecentes.
Por eso querido maestro, igual que Uds., se marchó
tan ligero de equipaje, así nos marcharemos todos
en nuestro último viaje, lo único que quedara en
esta tierra tan desagradecida e ingrata,
son y serán los de siempre, esos pedantones al paño,
nuestra adorada envidia a los demás, y sobre todo
aquellos que de la mentira y la traición hacen tanto
daño a España.
Joanmoypra/2011