A dónde irán
las caricias gastadas
las palabras imprecisas
los deseos silentes.
Dónde duermen
la sonrisa inocente
la lluvia lejana
el ocaso de la tarde
las erecciones ardientes.
Dónde reposan
las canciones autónomas
los besos salvajes
la humedad de tu vulva
los poemas perdidos.
A dónde van
las canciones de Silvio
las gorditas de Botero
los juegos de Rayuela
la ficción embriagante de Borges
las noches y los días de Sabina.
Dónde duermen
ese deseo eterno por tus nalgas
ese tongoneo mortal de tus caderas
ese brillo ingenuo de tus ojos.
Dónde reposan
los juegos de la infancia
la propuesta, que fue tu vida
los aromas de la sierra
las flores en tu cintura.
A dónde van
las pasiones inconfesas
los amores aturdidos
los mensajes en botella
los desgarres de mi pluma.
A dónde voy
sin mis recuerdos
en un mundo neutro
donde no tengo
el calor y el placer
de tus besos.
Fantom.
las caricias gastadas
las palabras imprecisas
los deseos silentes.
Dónde duermen
la sonrisa inocente
la lluvia lejana
el ocaso de la tarde
las erecciones ardientes.
Dónde reposan
las canciones autónomas
los besos salvajes
la humedad de tu vulva
los poemas perdidos.
A dónde van
las canciones de Silvio
las gorditas de Botero
los juegos de Rayuela
la ficción embriagante de Borges
las noches y los días de Sabina.
Dónde duermen
ese deseo eterno por tus nalgas
ese tongoneo mortal de tus caderas
ese brillo ingenuo de tus ojos.
Dónde reposan
los juegos de la infancia
la propuesta, que fue tu vida
los aromas de la sierra
las flores en tu cintura.
A dónde van
las pasiones inconfesas
los amores aturdidos
los mensajes en botella
los desgarres de mi pluma.
A dónde voy
sin mis recuerdos
en un mundo neutro
donde no tengo
el calor y el placer
de tus besos.
Fantom.