No puedo entender que no estés
en mi casa ni en mi pueblo,
ni en mi grito ni en mi silencio
ni en la guerra de los besos;
a donde quieras yo voy
en esta pared del tiempo
de hormigas entre los dedos
que hacen nidos en el cuerpo
en este cuarto de nube gris.
En los disfraces de la noche
me deshago entre tus aguas,
despues de tantas dudas
de secreto férreo.
A donde quieras yo voy
a los huecos de tu espalda
o a asaltar el cielo
que sangra o salva.
...
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