Guada Noelia
Poeta recién llegado
"Y ví un mundo en blanco y negro que avanzaba sobre mí, cual manto de muerte, tibio y agradable, dulzaíno al olfato y en sí embriagante. Ví que me rodeaba con sus brazos apenas visibles, pues los claroscuros empañaban mis gafas y no me permitían discernir qué me fagocitaba y lo que es peor aún, disfrutaba de ello, pues presentía su goce multicolor, como un caleidoscopio frenético y salvaje, mientras yo sólo alcanzaba a vislumbrar grises. Algo rozaba mi piel, algo extremadamente placentero, casi sedoso, algo similar al olor de la tierra mojada por la lluvia en el estío. Ese algo me acariciaba con la simpleza y la delicadeza del crisantemo... ¿O era el crisantemo que me arrullaba mientras yo bajaba los párpados sin temor, cual entrega de dos amantes en un acto inconcluso, un acto eterno, sospechando una tarde de un sábado agustiniano? Ese algo de eternidad me atormentó por un instante, pues confundida en remolinos de dudas obstinadas, creí adivinar la presencia de la Nada que me ha perseguido desde remotos tiempos ...".
Cayó el telón y golpeó mi cabeza. A dormir Noelia... mañana... mañana será otro día... tal vez...
Cayó el telón y golpeó mi cabeza. A dormir Noelia... mañana... mañana será otro día... tal vez...
