dilia.calderas
Poeta que considera el portal su segunda casa
A DOSCIENTOS AÑOS DEL PRIMER GRITO
DE INDEPENDENCIA EN NUESTRA AMÉRICA
Doscientos, hace de historia, desde que el grito se dio,
motivando a Nuestra América, a existir como Nación;
plasmado quedó en el Himno de la Venezuela en flor.
Al Rey Fernando en España, le destronó Napoleón;
Inglaterra ayudó a España, quería un comercio mejor,
y una Junta, allá en Sevilla, apoyo a Fernando dio.
Juntas nacen en la América, como apoyo al español,
y en Venezuela, la Junta, muy pronto se conformó,
con los Sojos, los Montillas y los Toros en reunión.
Los Bolívar y los Ribas, con los Montilla y Ustáriz,
reunieron manifestación, expulsando a Lamanon,
quien con apoyo llegó, al Emperador Napoleón.
Las manifestaciones seguían, y Juan Casas aceptó,
el no apoyo a Napoleón; otros no a Fernando VII;
llegando Meléndez Bruna, Junta en Sevilla clamó,
y al Español inspiró.
La Junta de Sevilla, en España, disuelta fue por Napoleón,
por lo tanto en Venezuela, otra Junta se conformó,
en apoyo a Fernando VII y contra el Emperador;
el Consejo de Regencia, dirigía Emparan, español.
Bolívar, nunca conforme, manifestó su opinión,
en su cumpleaños 25, cuando Juan Casas llegó:
brindo por la Independencia de América le expresó,
y se retiró a su Hacienda, optando no opinar mejor;
confinado allí se vio;
le disgustaban las loas hacia el Imperio Español,
porque no estaba de acuerdo, ni con Rey ni Emperador.
Con José de Las Llamozas, maniobra se realizó,
y en casa de José Ángel Álamo, se efectuaba reunión;
visitar querían los barrios, por más apoyo en la acción,
y el 19 de Abril, Cabildo se preparó.
Integraban el Cabildo, Mariano y Tomás Montilla,
junto con Dionisio Sojo y Don Manuel Díaz Casado,
también José Félix Ribas, Nicolás Anzola y Martín Tovar,
con misión de interpelar, al Gran Capitán Emparan.
Al notar nuevos rivales al Consejo de Regencia,
en casas consistoriales, el Capitán Vicente Emparan,
decidió suspender Junta, hasta llegar Comisionados.
A la Iglesia Catedral, Emparan se dirigió,
dado que era jueves santo, para mayor interacción;
Francisco Sálias le ordenó, que regresase en el acto.
La fuerza armada intentó, arresto a Francisco Salias,
y el Capitán Luis de Ponte, siguiendo previa instrucción
que Fernando del Toro dio, no permitió la actuación;
el Alférez Feliciano, tampoco lo permitió.
Una vez en el Cabildo, Emparan vio a Madariaga,
junto a Francisco de Ribas, el presbítero del clero,
también a Don Germán Roscio, junto a José Félix Ribas,
quien con José Félix Sosa, representaba a los pardos
y delegatarios del pueblo.
Roscio proponía a Emparan, por conservar tradición,
lo que el Padre Madariaga, de inmediato no aceptó,
habló de intrigas y engaños que utilizaba el español.
Ante la no aceptación, Emparan se fue al balcón,
preguntando a ciudadanos, si el mando querían por solución;
pero Madariaga dudando, con dedo asintió que no,
y el pueblo gritó que no, dando vivas a Fernando;
yo tampoco quiero mando gritó Emparan y salió.
Viáticos se aprobó hacia España, de Emparan, en la ocasión,
suprimidas alcabalas e impuestos de exportación,
productos con libre entrada, debía tener la Nación.
Tributo a Indígenas y tráfico de esclavos, el Cabildo prohibió,
y fijó enviar delegados, a USA e Inglaterra en la acción,
manifestando su apoyo a Fernando en sumisión..
Bolívar, que había jurado, en Roma liberación,
se ofreció como Delegado, sufragando la misión,
por cuanto en aquel erario, no había plata en la ocasión.
Aceptado fue Bolívar y Juan Vicente en la misión;
Bolívar, hacia Inglaterra; Andrés Bello y López Méndez,
adjuntos en comisión; Juan Vicente se fue a USA,
con Telésforo de Orea y José Rafael Revenga,
cumpliendo la misma intención.
Bolívar, en Inglaterra, el apoyo no logró,
pues quería la Independencia y España no lo aceptó,
contrariando así a la Junta, para evitar sumisión;
regresó cuando Miranda, volver, se lo prometió,
para luchar por la causa, que año después se firmó,
declarando Independencia.
Juan Vicente, de regreso, en alta mar naufragó;
aunque se dice que USA, apoyo le prometió;
otra pérdida, Bolívar, en su hermano experimentó.
Así comenzó la historia de nuestra emancipación,
la que muy larga sería, de darle continuación,
pues sabemos que aún Bolívar, con su espada avanza hoy,
al notar no liberada la América que soñó.
DE INDEPENDENCIA EN NUESTRA AMÉRICA
Doscientos, hace de historia, desde que el grito se dio,
motivando a Nuestra América, a existir como Nación;
plasmado quedó en el Himno de la Venezuela en flor.
Al Rey Fernando en España, le destronó Napoleón;
Inglaterra ayudó a España, quería un comercio mejor,
y una Junta, allá en Sevilla, apoyo a Fernando dio.
Juntas nacen en la América, como apoyo al español,
y en Venezuela, la Junta, muy pronto se conformó,
con los Sojos, los Montillas y los Toros en reunión.
Los Bolívar y los Ribas, con los Montilla y Ustáriz,
reunieron manifestación, expulsando a Lamanon,
quien con apoyo llegó, al Emperador Napoleón.
Las manifestaciones seguían, y Juan Casas aceptó,
el no apoyo a Napoleón; otros no a Fernando VII;
llegando Meléndez Bruna, Junta en Sevilla clamó,
y al Español inspiró.
La Junta de Sevilla, en España, disuelta fue por Napoleón,
por lo tanto en Venezuela, otra Junta se conformó,
en apoyo a Fernando VII y contra el Emperador;
el Consejo de Regencia, dirigía Emparan, español.
Bolívar, nunca conforme, manifestó su opinión,
en su cumpleaños 25, cuando Juan Casas llegó:
brindo por la Independencia de América le expresó,
y se retiró a su Hacienda, optando no opinar mejor;
confinado allí se vio;
le disgustaban las loas hacia el Imperio Español,
porque no estaba de acuerdo, ni con Rey ni Emperador.
Con José de Las Llamozas, maniobra se realizó,
y en casa de José Ángel Álamo, se efectuaba reunión;
visitar querían los barrios, por más apoyo en la acción,
y el 19 de Abril, Cabildo se preparó.
Integraban el Cabildo, Mariano y Tomás Montilla,
junto con Dionisio Sojo y Don Manuel Díaz Casado,
también José Félix Ribas, Nicolás Anzola y Martín Tovar,
con misión de interpelar, al Gran Capitán Emparan.
Al notar nuevos rivales al Consejo de Regencia,
en casas consistoriales, el Capitán Vicente Emparan,
decidió suspender Junta, hasta llegar Comisionados.
A la Iglesia Catedral, Emparan se dirigió,
dado que era jueves santo, para mayor interacción;
Francisco Sálias le ordenó, que regresase en el acto.
La fuerza armada intentó, arresto a Francisco Salias,
y el Capitán Luis de Ponte, siguiendo previa instrucción
que Fernando del Toro dio, no permitió la actuación;
el Alférez Feliciano, tampoco lo permitió.
Una vez en el Cabildo, Emparan vio a Madariaga,
junto a Francisco de Ribas, el presbítero del clero,
también a Don Germán Roscio, junto a José Félix Ribas,
quien con José Félix Sosa, representaba a los pardos
y delegatarios del pueblo.
Roscio proponía a Emparan, por conservar tradición,
lo que el Padre Madariaga, de inmediato no aceptó,
habló de intrigas y engaños que utilizaba el español.
Ante la no aceptación, Emparan se fue al balcón,
preguntando a ciudadanos, si el mando querían por solución;
pero Madariaga dudando, con dedo asintió que no,
y el pueblo gritó que no, dando vivas a Fernando;
yo tampoco quiero mando gritó Emparan y salió.
Viáticos se aprobó hacia España, de Emparan, en la ocasión,
suprimidas alcabalas e impuestos de exportación,
productos con libre entrada, debía tener la Nación.
Tributo a Indígenas y tráfico de esclavos, el Cabildo prohibió,
y fijó enviar delegados, a USA e Inglaterra en la acción,
manifestando su apoyo a Fernando en sumisión..
Bolívar, que había jurado, en Roma liberación,
se ofreció como Delegado, sufragando la misión,
por cuanto en aquel erario, no había plata en la ocasión.
Aceptado fue Bolívar y Juan Vicente en la misión;
Bolívar, hacia Inglaterra; Andrés Bello y López Méndez,
adjuntos en comisión; Juan Vicente se fue a USA,
con Telésforo de Orea y José Rafael Revenga,
cumpliendo la misma intención.
Bolívar, en Inglaterra, el apoyo no logró,
pues quería la Independencia y España no lo aceptó,
contrariando así a la Junta, para evitar sumisión;
regresó cuando Miranda, volver, se lo prometió,
para luchar por la causa, que año después se firmó,
declarando Independencia.
Juan Vicente, de regreso, en alta mar naufragó;
aunque se dice que USA, apoyo le prometió;
otra pérdida, Bolívar, en su hermano experimentó.
Así comenzó la historia de nuestra emancipación,
la que muy larga sería, de darle continuación,
pues sabemos que aún Bolívar, con su espada avanza hoy,
al notar no liberada la América que soñó.