Caminante blanco
Poeta recién llegado
Desgarradora es la impotencia que en mi pecho se desata,
al dejar que la realidad congele el sueño,
cuál cálido es y que de tu amor por segundos me hace dueño,
y que con crueldad mi ilusión mata.
Como un pececillo agonizando mi voluntad se rinde entera,
pues ni con el mas duro y fuerte de los barcos la placa de hielo
hasta tu corazón romper y atravesar puedo,
cual otros dichosos de salvar el miedo
alcanzarlo pueden con una simple barca de madera.
Condenado en la otra orilla viviré,
contemplando doloroso y resignado el regalo divino de tu belleza,
con el alma destrozada por la tristeza,
y la esperanza de que en otra vida besarte, acariciarte, entre mis brazos apretarte
y el amor sin fin poderte hacer..
al dejar que la realidad congele el sueño,
cuál cálido es y que de tu amor por segundos me hace dueño,
y que con crueldad mi ilusión mata.
Como un pececillo agonizando mi voluntad se rinde entera,
pues ni con el mas duro y fuerte de los barcos la placa de hielo
hasta tu corazón romper y atravesar puedo,
cual otros dichosos de salvar el miedo
alcanzarlo pueden con una simple barca de madera.
Condenado en la otra orilla viviré,
contemplando doloroso y resignado el regalo divino de tu belleza,
con el alma destrozada por la tristeza,
y la esperanza de que en otra vida besarte, acariciarte, entre mis brazos apretarte
y el amor sin fin poderte hacer..
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