A Emily Dickinson.
¿Y que haces tan sola en esa casa?
-Ahí vivo mi esperanza-
así encuentro mi otro yo que tengo adentro,
¡si salgo! Me pierdo en el viento.
No podré ver la semilla que abajo cae,
no podré ver qué tan alto quiere ser.
El mar nunca he visto, ni sus olas romper,
aquí puedo ver la luz de la luna eso me atrae.
El color dorado de las cortinas, me
recuerdan muchas cosas, como la
sortija que desapareció de mi dedo,
eso fue un tormento, ya lo superé.
Te diré la verdad, estoy viajando siempre,
entro en mi aposento y hago lo que nunca
me arrepiento, me voy por el aire disperso
por donde sopla en viento leyendo.
Goliat
2 de marzo 2019
¿Y que haces tan sola en esa casa?
-Ahí vivo mi esperanza-
así encuentro mi otro yo que tengo adentro,
¡si salgo! Me pierdo en el viento.
No podré ver la semilla que abajo cae,
no podré ver qué tan alto quiere ser.
El mar nunca he visto, ni sus olas romper,
aquí puedo ver la luz de la luna eso me atrae.
El color dorado de las cortinas, me
recuerdan muchas cosas, como la
sortija que desapareció de mi dedo,
eso fue un tormento, ya lo superé.
Te diré la verdad, estoy viajando siempre,
entro en mi aposento y hago lo que nunca
me arrepiento, me voy por el aire disperso
por donde sopla en viento leyendo.
Goliat
2 de marzo 2019