A escondidas

Paco Valiente

Poeta que no puede vivir sin el portal
Ella era un sueño escurridizo,
una brisa de sentidos
que despertaba los míos,
no la quise nunca
a galope tendido
pero al tenerla cerca
temblaban mis piernas
y me decía a mi mismo
palabras para ella,
la observaba agazapado,
imaginando aventuras
en su piel, en su boca,
sus ojos eran ventanas
por las que asomaban
rizos de luna
y estrellitas de cerveza.
Deseé y abrazé
virtualmente
muchas veces
a esta mujer,
le hice el amor
de mil maneras posibles
y le conté muchos secretos
que ya no recuerdo,
un día dejó de venir
por el café donde yo escribía,
nunca más la he vuelto a ver,
no se si ella se fijó
o pensó en mí alguna vez,
tampoco supe nunca su nombre,
me gustaba desearla a escondidas,
nunca me enamoré de ella
pero le falto poco,
ahora algunas veces la recuerdo
y su ausencia jamás me hizo daño.
 
Hermosa historia de amores tan fugaces que ni siquiera llegan a amores, pero que quedan grabados por siempre en el corazón, y recordarla de ésta manera es el tributo más bello que se puede hacer. Un placer pasar por su maravillosa y nostálgica poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Me declaro fan de todos aquellos poemas que guardan una historia tras los versos, sin importar si es realidad o ficción.
Me gustó mucho este amor inspirador de poesía.
Un abrazo.
 
Dulce elegía de una historia que nació para ser contada,
que mejor, si con vuestra magistral y prodigiosa pluma.
Gracias Paco, Recordé mi poema: COMO TE LLAMAS.
Ella era un sueño escurridizo,
una brisa de sentidos
que despertaba los míos,
no la quise nunca
a galope tendido
pero al tenerla cerca
temblaban mis piernas
y me decía a mi mismo
palabras para ella,
la observaba agazapado,
imaginando aventuras
en su piel, en su boca,
sus ojos eran ventanas
por las que asomaban
rizos de luna
y estrellitas de cerveza.
Deseé y abrazé
virtualmente
muchas veces
a esta mujer,
le hice el amor
de mil maneras posibles
y le conté muchos secretos
que ya no recuerdo,
un día dejó de venir
por el café donde yo escribía,
nunca más la he vuelto a ver,
no se si ella se fijó
o pensó en mí alguna vez,
tampoco supe nunca su nombre,
me gustaba desearla a escondidas,
nunca me enamoré de ella
pero le falto poco,
ahora algunas veces la recuerdo
y su ausencia jamás me hizo daño.
 
Ella era un sueño escurridizo,
una brisa de sentidos
que despertaba los míos,
no la quise nunca
a galope tendido
pero al tenerla cerca
temblaban mis piernas
y me decía a mi mismo
palabras para ella,
la observaba agazapado,
imaginando aventuras
en su piel, en su boca,
sus ojos eran ventanas
por las que asomaban
rizos de luna
y estrellitas de cerveza.
Deseé y abrazé
virtualmente
muchas veces
a esta mujer,
le hice el amor
de mil maneras posibles
y le conté muchos secretos
que ya no recuerdo,
un día dejó de venir
por el café donde yo escribía,
nunca más la he vuelto a ver,
no se si ella se fijó
o pensó en mí alguna vez,
tampoco supe nunca su nombre,
me gustaba desearla a escondidas,
nunca me enamoré de ella
pero le falto poco,
ahora algunas veces la recuerdo
y su ausencia jamás me hizo daño.
Hermoso cuento de amor y de misterio...El hecho de no conocerla hace que está aún más deseable... Me ha gustado mucho poeta Paco tu poema narrativo. Amistad Amarilys:)
 
Bello, la fantasía plasmada en poema de amor platónico. A mi me encantan esos amores, suelen ser perfectos para darles inspiración y versos.
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