fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
A escondidas
La luna va menguando
oscureciendo la noche
grande, poderosa,
alumbrando al paseante,
que sin mirarla corre,
a una meta sin destino
Una hora de ausencia
bastó para rendir cuentas
a su orgullo destronado.
Poco le ha durado su reinado.
La corona tiene espinas
que al tragar, sin pensar
se le clavan en la garganta,
haciéndole vomitar
toda la rabia que guardaba,
en forma de autocompasión.
Feliz con el sol a su favor
corre, por la pieza que dejo
y sobre la mesa ya no estaba.
El juego había terminado.
Todos tenían mi imagen,
más nadie soltaba prenda.
La ignorancia cansada,
cerro los ojos y desapareció.
Techuaym ( mío)