A espaldas de una amistad, mi corazón se haya secuestrado. Temiendo dolorosamente a las cicatrices de su pasado.
A veces asoma la cabeza y te mira sonreír, es entonces cuando se decide y de su escondite anhela salir.
Muere en ganas de besarte y de cariño sincero poder llenarte. Sueña con el día en que tú le digas que lo amas y que de la pasión se encienda la llama.
Él sabe que te quiere, y tú sabes que él existe. Pero te aferras fielmente a pensar que es un simple chiste.
Llora por cada vez que lo has despreciado, sin embargo, no deja de soñar con tenerte a su lado