J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
Les presento la raíz
de todos mis problemas,
se llamaba Euforia
mulata, piel canela
musa y carcelera
que, cual candela,
me incendiaba la vida
y mi corazón acelera.
Nunca supe su nombre,
sería Anastasia, quizás Lorena
mas, cada día que pasaba,
esto no era relevante en la entrega,
el tiempo detenido
y la resistencia que se entrena
nunca nada salió
de esa confusa pieza.
Cual droga que extasía
y que al tiempo cantas por más
mi Euforia se desenvolvía
para mis peticiones saciar
¿Cuánto era? ¿Está incluido?
Solías preguntar,
con mi corazón en tu mano
y la espada por detrás.
Luego con los bolsillos vacíos
salía a ciegas del recinto
aminaba seis cuadras
y llegaba a destino:
sopa para uno,
ducha para uno,
cama para uno.
Castigo maldito,
soledad cruel y fría,
lejos de tu abrigo
cobijome en tu prisión
cálidas cadenas
que me hacen sentir libre
y el desagrado
de estar liberado.
¡Ay! Musa sin nombre,
mascara de amor,
mejor estar mal acompañado
que solitariamente solo,
¿Cuánto dijiste que era?
Seca mis bolsillos
con tu falso interés,
que tampoco pagaré
la renta de este mes.
¿Aún están pulcras esas sabanas?
¿Ya no eres del amor enfermera?
¿Acaso liberaste a todos de sus celdas?
Una firma en un contrato
te convierte en la señora sin nombre,
sin memoria, sin cariño,
ahora llamas a otro,
tu marido,
y te dedicas a cuidar
a tus niños.
Mi Euforia se apacentó
y mi soledad en mi mano duele.
de todos mis problemas,
se llamaba Euforia
mulata, piel canela
musa y carcelera
que, cual candela,
me incendiaba la vida
y mi corazón acelera.
Nunca supe su nombre,
sería Anastasia, quizás Lorena
mas, cada día que pasaba,
esto no era relevante en la entrega,
el tiempo detenido
y la resistencia que se entrena
nunca nada salió
de esa confusa pieza.
Cual droga que extasía
y que al tiempo cantas por más
mi Euforia se desenvolvía
para mis peticiones saciar
¿Cuánto era? ¿Está incluido?
Solías preguntar,
con mi corazón en tu mano
y la espada por detrás.
Luego con los bolsillos vacíos
salía a ciegas del recinto
aminaba seis cuadras
y llegaba a destino:
sopa para uno,
ducha para uno,
cama para uno.
Castigo maldito,
soledad cruel y fría,
lejos de tu abrigo
cobijome en tu prisión
cálidas cadenas
que me hacen sentir libre
y el desagrado
de estar liberado.
¡Ay! Musa sin nombre,
mascara de amor,
mejor estar mal acompañado
que solitariamente solo,
¿Cuánto dijiste que era?
Seca mis bolsillos
con tu falso interés,
que tampoco pagaré
la renta de este mes.
¿Aún están pulcras esas sabanas?
¿Ya no eres del amor enfermera?
¿Acaso liberaste a todos de sus celdas?
Una firma en un contrato
te convierte en la señora sin nombre,
sin memoria, sin cariño,
ahora llamas a otro,
tu marido,
y te dedicas a cuidar
a tus niños.
Mi Euforia se apacentó
y mi soledad en mi mano duele.