Camy
Camelia Miranda
INNANA Y LAS ESENCIAS DIVINAS
Señora de todas las esencias, luz plena,
buena mujer vestida de esplendor
a quien el cielo y la tierra aman,
amiga de templo de An,
tú llevas grandes ornamentos,
tú deseas la tiara de la alta sacerdotisa
cuyas manos sostienen las siete esencias,
o mi señora, guardiana de todas las grandes esencias,
las has escogido y colgado de tu mano.
Has reunido las esencias sagradas y las has puesto
apretadas sobre tus pechos.
INNANA Y ENLIL
Las tormentas te prestan alas, destructora de nuestras tierras.
Amada por Enlil, tú vuelas sobre nuestra nación.
Tú sirves a los decretos de An.
Oh mi señora, al oír tu sonido,
colinas y llanuras reverencian.
Cuando nos presentamos ante ti,
aterrados temblando en tu clara luz tormentosa,
recibimos justicia.
Nosotros cantamos, nos lamentamos y lloramos ante ti
y caminamos hacia ti a través de un sendero
desde la casa de los enormes suspiros.
INANNA Y EBIH
En las montañas en las que no eres venerada
la vegetación está maldita.
Tú has convertido en cenizas sus grandes entradas.
Por ti los ríos se inflan de sangre
y la gente no tiene nada que beber.
El ejército de la montaña va hacia ti cautivo
espontáneamente.
Saludables hombres jóvenes desfilan ante ti
espontáneamente.
La ciudad danzante está colmada de tormenta,
conduciendo a los hombres jóvenes hacia ti, cautivos.