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A Julita[/center:8db93e2c32] [center:8db93e2c32](Dedicado a mi hija a sus 8 años cuando se le diagnóstico Cáncer de hueso)[/center:8db93e2c32]
[center:8db93e2c32]Ah, pequeña de mis amores,
Tu risa sin vacilaciones,
tus manitas posadas sobre mi cuello,
ajustadas como lazo….
como un tibio y tenue lazo.
Y el repozar de tus sienes
sobre mis hombres...
eternizando el momento.
Y qué decir de tu mirada,
tu pícara e ingenua mirada
que dice más que mil palabras.
Preciosa mía,
cuanto en tí es perfecto.
Eres como una tarde de abril
sosegada.
Como el brillo de verano,
como flor de primavera.
Pedacito de cosa,
mi pequeña mocosa.
Escalaste mi alma,
te internaste muy dentro.
Ocupaste tu espacio
me llenaste de tí.
Cada momento,
cada instante
parece perpetuarse
cuando estas junto a mí.
Una mirada entonces,
una sonrisa basta
para atrapar el cielo
que por tí conocí.
Quiero que juguemos,
un juego distinto
Un juego de Valientes.
Requerirá de Fuerza,
de mucha entereza
y tendrás como arma
el valor de tu nobleza.
Quiero que me sorprendas,
que reinventes los cuentos
que una vez te conté.
Quiero que aprendas ,
que nunca olvides
el maravillos poder
que hay en la Fé.
Cuéntale a Diosito
si sufres, si tienes temor.
Pídele que te enseñe
la Fuerza poderosa
Que hay en el Amor.
Que te dé sosiego,
que seque tus lágrimas,
que cuando menos lo esperes,
de tu lado él aparte
el dolor que ahora sientes.
Más tarde... cuando el juego termine,
te prometo hija mía
que invocaremos juntos
una plegaria, una alabanza;
un coro de gracias,
por el Dios que mitigó el tormento
cuando vió la fé que llevabas dentro.
Tu padre que te adora.
Junio 7 del 2000.[/center:8db93e2c32]
[/center][/center][/center][center:8db93e2c32]Ah, pequeña de mis amores,
Tu risa sin vacilaciones,
tus manitas posadas sobre mi cuello,
ajustadas como lazo….
como un tibio y tenue lazo.
Y el repozar de tus sienes
sobre mis hombres...
eternizando el momento.
Y qué decir de tu mirada,
tu pícara e ingenua mirada
que dice más que mil palabras.
Preciosa mía,
cuanto en tí es perfecto.
Eres como una tarde de abril
sosegada.
Como el brillo de verano,
como flor de primavera.
Pedacito de cosa,
mi pequeña mocosa.
Escalaste mi alma,
te internaste muy dentro.
Ocupaste tu espacio
me llenaste de tí.
Cada momento,
cada instante
parece perpetuarse
cuando estas junto a mí.
Una mirada entonces,
una sonrisa basta
para atrapar el cielo
que por tí conocí.
Quiero que juguemos,
un juego distinto
Un juego de Valientes.
Requerirá de Fuerza,
de mucha entereza
y tendrás como arma
el valor de tu nobleza.
Quiero que me sorprendas,
que reinventes los cuentos
que una vez te conté.
Quiero que aprendas ,
que nunca olvides
el maravillos poder
que hay en la Fé.
Cuéntale a Diosito
si sufres, si tienes temor.
Pídele que te enseñe
la Fuerza poderosa
Que hay en el Amor.
Que te dé sosiego,
que seque tus lágrimas,
que cuando menos lo esperes,
de tu lado él aparte
el dolor que ahora sientes.
Más tarde... cuando el juego termine,
te prometo hija mía
que invocaremos juntos
una plegaria, una alabanza;
un coro de gracias,
por el Dios que mitigó el tormento
cuando vió la fé que llevabas dentro.
Tu padre que te adora.
Junio 7 del 2000.[/center:8db93e2c32]