Me enferma la distancia de tu boca
por que la fatiga se apodera de mi cuerpo,
la necesidad de buscar tus labios no duerme
hace despertar el abrumado deseo de tus ojos.
En la extraña piel desangrada por los kilómetros,
quisiera construir una senda que pueda recorrer,
con hilos en la membrana de mis pazos
con escasa cordura para recordar mi amanecer.
Acorralado entre tu amor y las preguntas
que surgen en cada canción de mis venas,
tus agujas penetran en la piel sintética de mi rostro,
si pudieras pensarlo mejor pasarías las noches en condena.
No encajaran las espinas de tus rosas
tan fácil será crear un infierno en la extracción
de recuerdos por los pellizcos a mi alma,
sabes que la mejor droga serias tu.
Podríamos pensar mejor en la sinceridad
de nuestras velas, probarían el amargo sabor
de las flamas rosas, acorralados en lo alto
del resultado de nuestra conciencia.
Ahora sabemos las pesadillas penetradas en el horizonte
hoy me darás tantas flores, explotando en un solo ritmo
y en la cumbre de tu amargo sabor,
perderemos el control sin importar nuestra apariencia y la del corazón.
Ismael Medel
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