Feliundo
Poeta recién llegado
Soles que acunan, regando de miel el paraje
Son los días más cálidos
Los más agradables y cálidos
Son como auras de abrigo
El último tesoro
Tardes que empequeñecen, desposeyendo
De verdes al amarillo
De amarillo a los pardos
Resquebrajando a cada sombra
Con cada pisada
En el crepúsculo, solo recuerdos
Y una tórtola que mece a su nidada
Sola, y en paz
Fue tal vez, la noche anhelada
Fue quizá, la noche más dulce
… un Abril
Son los días más cálidos
Los más agradables y cálidos
Son como auras de abrigo
El último tesoro
Tardes que empequeñecen, desposeyendo
De verdes al amarillo
De amarillo a los pardos
Resquebrajando a cada sombra
Con cada pisada
En el crepúsculo, solo recuerdos
Y una tórtola que mece a su nidada
Sola, y en paz
Fue tal vez, la noche anhelada
Fue quizá, la noche más dulce
… un Abril