Fénix Místico
Poeta recién llegado
Me gusta cuando enfadas, porque pareces odiarme
cuando de pronto en el cielo no hay estrellas brillando
y me gusta esa mirada que pareciera tocarme
cuando de pronto mi ojos te quedan mirando
cuando de pronto en el cielo no hay estrellas brillando
y me gusta esa mirada que pareciera tocarme
cuando de pronto mi ojos te quedan mirando
Me gusta cuando entristeces, porque pareces culparme
cuando no hay lirios rosados ni delfines en el mar
y me gusta tanto esa lagrima que pareciera mojarme
cuando de pronto mis manos te la quieren borrar
cuando no hay lirios rosados ni delfines en el mar
y me gusta tanto esa lagrima que pareciera mojarme
cuando de pronto mis manos te la quieren borrar
Me gusta cuando me ignoras, cuando no quieres hablarme
cuando no hay estrellas, lirios rosados, ni delfines en el mar
y me gusta tanto esa boca que ya no intenta llamarme
como cuando antes lo hacías para poder platicar.
cuando no hay estrellas, lirios rosados, ni delfines en el mar
y me gusta tanto esa boca que ya no intenta llamarme
como cuando antes lo hacías para poder platicar.
Me gusta cuando eso pasa, cuando no estoy contento
cuando pequeños momentos parecen romper la amistad
y es que me gusta estar a la espera del momento
en que una sonrisa tuya me diga que no es verdad.
cuando pequeños momentos parecen romper la amistad
y es que me gusta estar a la espera del momento
en que una sonrisa tuya me diga que no es verdad.
Pues una sonrisa basta, porque pareces decirme
que ya hay estrellas, lirios rosados y delfines en el mar;
me gustas tanto tú, que aunque quisieras mentirme
basta solo una sonrisa para creer eso y mucho más.
que ya hay estrellas, lirios rosados y delfines en el mar;
me gustas tanto tú, que aunque quisieras mentirme
basta solo una sonrisa para creer eso y mucho más.