puroamor
Poeta fiel al portal
A mis ojos deleitas, porque tú eres preciosa,
una grata doncella, que mi ser enamora.
Y la brisa, que lleva tu perfume de rosa,
lo diluye en el aire, tras la luz de la aurora.
En el río te miras y acicalas tu pelo,
la corriente que fluye, nos invita a nadar,
y después de mojarnos, tú te tiras al suelo,
y me llamas sonriente, con deseos de amar.
Sobre el manto de hojas, a la sombra de un pino,
tu silueta dibuja, del reloj ocho y veinte,
y de tan animada, tú me pides comino,
yo te doy lo que debo, tú, deseas… requinte.
De las naguas del cerro, se desprenden palomas,
que se posan silentes, a tus pies de princesa,
y entre besos y risas, son tus brazos maromas,
que entretejen al cuello, tu lisonja traviesa.
Y se va mediodía, entre juegos profundos,
entre juegos candentes, que se ganan y pierden,
y el pasar de las horas nos parecen segundos.
Ojalá que los besos, al momento lo enlerden.
Satisfecho contigo, satisfecha conmigo,
qué más puede pedirse, si no amar otra vez.
Si la vida me tiene, de tus labios mendigo,
y por siempre dichoso, hasta ver mi vejez.