Russell Ramos
Poeta recién llegado
Como nadar a la luz del saxofón,
mientras cantas nuestras historias
te acaricio despacio el alma
y le robo besos a tus manos.
Fuimos noche en algún sitio
olvidado en esta callejuela,
ahora somos luz de luna;
no marco, sino pintura.
Las velas avivan las sombras
danzan al ritmo del amor,
te vuelves pequeña
y te lavas el pasado en mis brazos.
A la luz del saxofón
somos uno
y estamos en aprietos
Porque el reloj maldito no se detiene.