La casa está vacía,
tristes sus paredes,
llenas de melancolía.
Ya no suenan voces,
solo se oye silencio.
Ya no sangran tus cicatrices,
heridas de otros tiempos.
Saquearon tus entrañas,
y se repartieron las tripas
como hambrientas alimañas.
Aunque muerto, sigues viviendo,
intacto,en mi recuerdo.
tristes sus paredes,
llenas de melancolía.
Ya no suenan voces,
solo se oye silencio.
Ya no sangran tus cicatrices,
heridas de otros tiempos.
Saquearon tus entrañas,
y se repartieron las tripas
como hambrientas alimañas.
Aunque muerto, sigues viviendo,
intacto,en mi recuerdo.