Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Fue nuestro bello idilio, inconcluso día.
Me asomé al amanecer de tu vivir
cuando el mío anunciaba la despedida
y viví lo eterno en una fantasía.
Mañana cuando ya mi amor sea tuyo,
te amaré siempre y de mi vida el ocaso
llegue, cual ladrón de sigiloso paso;
háblame, entonces partiré en dulce arrullo.
Y si en la ausencia mi imagen se te olvida,
no sufras, mi destino fue soledad.
Amé, busqué placer y felicidad
mas de mi juventud no borré una herida.
Pero a ti, mi dulce y fiel amada quiero
llevarte grabada aún sólo en la mente
cuando de ti me aparte la helada muerte
y me conduzca por sombrío sendero. . .
Me asomé al amanecer de tu vivir
cuando el mío anunciaba la despedida
y viví lo eterno en una fantasía.
Mañana cuando ya mi amor sea tuyo,
te amaré siempre y de mi vida el ocaso
llegue, cual ladrón de sigiloso paso;
háblame, entonces partiré en dulce arrullo.
Y si en la ausencia mi imagen se te olvida,
no sufras, mi destino fue soledad.
Amé, busqué placer y felicidad
mas de mi juventud no borré una herida.
Pero a ti, mi dulce y fiel amada quiero
llevarte grabada aún sólo en la mente
cuando de ti me aparte la helada muerte
y me conduzca por sombrío sendero. . .