Russell Ramos
Poeta recién llegado
Ya no duelen.
Esas historias que se cuelgan en el fondo del mar
si como hombre,
fui el cobarde favorito del amor que guardabas
y aunque intente abrir el mundo por una ventana diferente
siempre terminé en tu puerta.
Te escribí mil cartas;
con la ansiedad de una estrella al amanecer,
quise darle a Dios todas las veces que te invente llorando
pero sería ingenuo pensar que a Él le importará;
seguiría yo con mi maldito dilema.
Ahora avergonzado, te cuento todo lo que me haces sentir
y lo insignificante que me vuelvo;
cuando amo a la mujer que yo mismo alejé,
ojala pudiera decirte cosas diferentes
que soy feliz porque de tus ojos se derrama la felicidad
pero la realidad de las cosas,
es que verte sonreír.
Es lo que me apuñala por la espalda.
Esas historias que se cuelgan en el fondo del mar
si como hombre,
fui el cobarde favorito del amor que guardabas
y aunque intente abrir el mundo por una ventana diferente
siempre terminé en tu puerta.
Te escribí mil cartas;
con la ansiedad de una estrella al amanecer,
quise darle a Dios todas las veces que te invente llorando
pero sería ingenuo pensar que a Él le importará;
seguiría yo con mi maldito dilema.
Ahora avergonzado, te cuento todo lo que me haces sentir
y lo insignificante que me vuelvo;
cuando amo a la mujer que yo mismo alejé,
ojala pudiera decirte cosas diferentes
que soy feliz porque de tus ojos se derrama la felicidad
pero la realidad de las cosas,
es que verte sonreír.
Es lo que me apuñala por la espalda.
R.R "EL ARTE NO CONOCE REGLAS"
Última edición: