A LA NIÑA DEL CERRO SOMBRERO-IV
Yo quisiera morder tus sueños
y conversar de tus ojos y tu boca.
Yo quisiera amanecer un día cualquiera
acurrucado al cielo de tus ojos
y sin motivos ser lluvia en tu piel
para mirar el gesto de tu cara
y permutar la soledad de la tarde
por el color de tus cabellos.
Yo quisiera ser el humus transparente
que cruza el silencio de tus dedos
y ser el amor que cae lento
en la latitud de las horas.
Yo quisiera ser el viento
que cierre tus alas,
y ser pasado por tu brisa
por el brote de tus voces
y el desvelo de las golondrinas.
Eban
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