café en chernobyl
Poeta recién llegado
Cuando me siento una campana llevada por el río,
un murciélago perdido en el crepúsculo,
un suicida sin un revólver,
es que te encuentro, no tan lejos, de mi casa.
Las lágrimas retornan a ese breve camino del rímel,
y el estómago huye de hacer el nudo de soga.
Me haces olvidar lo frustrante
que es no poder escribir. Llenas mi corazón de miel.
No importa ya si el mundo se jode, o yo me jodo,
si es que estás conmigo.
Eres esa almohada nube,
ese pozo lleno de agua fresca. Una dulce caja de amor.
Es imposible enojarme contigo,
aún te vistas, a veces, de rojo y uses lencería de aros.
Aun seas exótica con el aceite de las almendras.
Me gustas igual, me gustarás siempre.
Consuelas lo inconsolable. Tu voz es tu sabor
y mi alma se vale por tan sólo ello.
Eres ya parte de mi vida, como los niños a las naranjas.
Satélite. Vacas mu mu.
Los campos bendecidos
por el semen de Dios,
donde has corrido, como una campesina
sin terror, con el viento en la pañoleta y el vientre de leche.
Nunca envejecerás para mí,
nunca habrá una canción triste.
La noche encuentra un por qué a tu lado
e ir a la cama un cómo.
un murciélago perdido en el crepúsculo,
un suicida sin un revólver,
es que te encuentro, no tan lejos, de mi casa.
Las lágrimas retornan a ese breve camino del rímel,
y el estómago huye de hacer el nudo de soga.
Me haces olvidar lo frustrante
que es no poder escribir. Llenas mi corazón de miel.
No importa ya si el mundo se jode, o yo me jodo,
si es que estás conmigo.
Eres esa almohada nube,
ese pozo lleno de agua fresca. Una dulce caja de amor.
Es imposible enojarme contigo,
aún te vistas, a veces, de rojo y uses lencería de aros.
Aun seas exótica con el aceite de las almendras.
Me gustas igual, me gustarás siempre.
Consuelas lo inconsolable. Tu voz es tu sabor
y mi alma se vale por tan sólo ello.
Eres ya parte de mi vida, como los niños a las naranjas.
Satélite. Vacas mu mu.
Los campos bendecidos
por el semen de Dios,
donde has corrido, como una campesina
sin terror, con el viento en la pañoleta y el vientre de leche.
Nunca envejecerás para mí,
nunca habrá una canción triste.
La noche encuentra un por qué a tu lado
e ir a la cama un cómo.
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