Nommo
Poeta veterano en el portal
Vivimos entusiasmados, porque por fin, somos europeos.
Eso nos dignifica, ¿ Todos somos santos ?
No importa si creyentes o ateos.
Te conozco desde que eras niña, en el jardín de infantes.
Yo comía arroz blanco hervido, y tú, guisantes.
¿ Recuerdas aquellos toboganes, por los que tu falda se desparramaba ?
Yo me columpiaba de pie, aferrándome a las cadenas que pendían del travesaño.
Hoy por hoy, desnudo en mi mente, a las damas.
Imaginando juegos de manos. Bailes de salón, en la cama...
Pero mi inocencia se derrama. Mi ingenuidad es un vaso.
Me bebo lo que yo destilo. Actúo con astucia y mucho sigilo.
Si te convenzo, vendrás conmigo a ninguna parte.
Tengo el mapa del tesoro, enterrado por Napoleón Bonaparte.
Si no te gusta, no lo desprecies. Pasaré desapercibido.
Pero mi amor platónico pertenece al mundo de las ideas. A la sombra de las musas,
he vivido.
Eso nos dignifica, ¿ Todos somos santos ?
No importa si creyentes o ateos.
Te conozco desde que eras niña, en el jardín de infantes.
Yo comía arroz blanco hervido, y tú, guisantes.
¿ Recuerdas aquellos toboganes, por los que tu falda se desparramaba ?
Yo me columpiaba de pie, aferrándome a las cadenas que pendían del travesaño.
Hoy por hoy, desnudo en mi mente, a las damas.
Imaginando juegos de manos. Bailes de salón, en la cama...
Pero mi inocencia se derrama. Mi ingenuidad es un vaso.
Me bebo lo que yo destilo. Actúo con astucia y mucho sigilo.
Si te convenzo, vendrás conmigo a ninguna parte.
Tengo el mapa del tesoro, enterrado por Napoleón Bonaparte.
Si no te gusta, no lo desprecies. Pasaré desapercibido.
Pero mi amor platónico pertenece al mundo de las ideas. A la sombra de las musas,
he vivido.
Última edición: