La rama que sostiene a la única naranja que de ella cuelga
está enojada
El hombre que es el único hermano de ese árbol solo tiene
dos brazos, y dos piernas
La copa le dice al brazo que no le enviará mas sangre
y la pobre naranja se morirá de hambre
La tierra se pone triste, y con el viento no paran de llegar
primos lejanos
El mundo se pone felíz, y la primavera se convierte
en comunidad alegre
Los colores se hacen amores, y los olores pintan
mientras tanto la pobre y triste
naranja
se seca
El corazón asegura a la cúpula verde
nunca cortarse un brazo
ni aunque las venas de este
fueran condenadas
Pero el árbol no lo entiende
y la pobre naranja sigue
muriendose desangrada
es que un tal, ató como un columpio
por un lado a una rama débil
y mientras alguien juega y siente vértigo
la desdichada fruta sufre y se descascára
y como cambió su cara, de dulce y joven
a ágria y vieja
tanto que en todo lo que dice se queja
y se volvió normal que las quejas sobren
y así sigue, las ramas reniegan, el hombre humaniza pero por defécto
las copas confunden tanto como algunas coplas,
la tierra sigue siendo natural, por lo tanto nostálgica como ella sola
el mundo esta subido en un golpe de mecánica, que tanto aturde
que parece que arregla
el espiritú espera en el centro, bien adentro
de esa condenada naranja
y al nacer, vuelve
está enojada
El hombre que es el único hermano de ese árbol solo tiene
dos brazos, y dos piernas
La copa le dice al brazo que no le enviará mas sangre
y la pobre naranja se morirá de hambre
La tierra se pone triste, y con el viento no paran de llegar
primos lejanos
El mundo se pone felíz, y la primavera se convierte
en comunidad alegre
Los colores se hacen amores, y los olores pintan
mientras tanto la pobre y triste
naranja
se seca
El corazón asegura a la cúpula verde
nunca cortarse un brazo
ni aunque las venas de este
fueran condenadas
Pero el árbol no lo entiende
y la pobre naranja sigue
muriendose desangrada
es que un tal, ató como un columpio
por un lado a una rama débil
y mientras alguien juega y siente vértigo
la desdichada fruta sufre y se descascára
y como cambió su cara, de dulce y joven
a ágria y vieja
tanto que en todo lo que dice se queja
y se volvió normal que las quejas sobren
y así sigue, las ramas reniegan, el hombre humaniza pero por defécto
las copas confunden tanto como algunas coplas,
la tierra sigue siendo natural, por lo tanto nostálgica como ella sola
el mundo esta subido en un golpe de mecánica, que tanto aturde
que parece que arregla
el espiritú espera en el centro, bien adentro
de esa condenada naranja
y al nacer, vuelve