fercho psicosis
Poeta recién llegado
A unos fríos e insondables ojos,
que una vez brillaron alegremente,
cuando se cruzaban tu mirada celeste
y la calidez perenne de tu rostro.
A las lágrimas, que brotan incandescentes,
desde los recovecos más hondos
a suavizar con su esencia los escombros
que quedaron desde que ya no estas presente.
A un triste y destrozado corazón
estos amargos versos sin sentido,
que en nada ayudan al olvido,
y transmuta en locura la razón.
Al amor, que soberbio abandono el cálido nido,
dejando en su espacio un vacío de irreal dolor,
oscureciendo todos los sueños a color
y anulando lo escrito por el destino.
que una vez brillaron alegremente,
cuando se cruzaban tu mirada celeste
y la calidez perenne de tu rostro.
A las lágrimas, que brotan incandescentes,
desde los recovecos más hondos
a suavizar con su esencia los escombros
que quedaron desde que ya no estas presente.
A un triste y destrozado corazón
estos amargos versos sin sentido,
que en nada ayudan al olvido,
y transmuta en locura la razón.
Al amor, que soberbio abandono el cálido nido,
dejando en su espacio un vacío de irreal dolor,
oscureciendo todos los sueños a color
y anulando lo escrito por el destino.