VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
AMOROSA MADRE.
Madre mía, vida de mi vida,
luz eterna que alumbra mi corazón.
alentadora de mi esperanza fallida,
y consuelo en mi desesperación.
Por Dios Madre, la bendita,
por la tierra venerada,
para el sol la iluminada
y de las flores, la más bonita.
Bello lirio del jardín bendito,
no solo la naturaleza te venera,
pues tienes a tu lado un corazón,
que si no estas, se desespera.
Madre si me abrieras el corazón,
a tus pies derramaría toda mi ternura,
iluminaría tu faz con viva llama prematura,
que no se extinguiría aunque tu alma fuera,
al fúnebre panteón.
Por eso Madrecita linda, rezo al Divino Creador,
te conserve siempre a mi lado,
me perdone si tu pecho he traspasado
con la punzante daga de mi desamor.
LAGRIMAS DE MADRE
Que punzante dolor se siente,
cuando llora una madre,
es como si un hierro candente,
penetrara al corazón hiriente.
Cada vez que una madre llora
se pierde en mudo pensamiento el campo,
no se siente llegar la nueva aurora,
porque se extravía en sonoro llanto.
Lágrimas de madre, dolor del corazón,
sufrimiento intenso de nuestra vida,
pobre cabeza que pierde la razón,
con el alma acongojada y rendida.
Toda madre que desesperada gime,
arranca la ternura adormecida,
que salta del ser como expresión sublime,
de consuelo y fortaleza escondida.
El llanto de una madre transporta
a un mundo triste y descolorido,
en donde la alegría nada importa,
ni tiene objeto todo lo vivido.
Madre mía, vida de mi vida,
luz eterna que alumbra mi corazón.
alentadora de mi esperanza fallida,
y consuelo en mi desesperación.
Por Dios Madre, la bendita,
por la tierra venerada,
para el sol la iluminada
y de las flores, la más bonita.
Bello lirio del jardín bendito,
no solo la naturaleza te venera,
pues tienes a tu lado un corazón,
que si no estas, se desespera.
Madre si me abrieras el corazón,
a tus pies derramaría toda mi ternura,
iluminaría tu faz con viva llama prematura,
que no se extinguiría aunque tu alma fuera,
al fúnebre panteón.
Por eso Madrecita linda, rezo al Divino Creador,
te conserve siempre a mi lado,
me perdone si tu pecho he traspasado
con la punzante daga de mi desamor.
LAGRIMAS DE MADRE
Que punzante dolor se siente,
cuando llora una madre,
es como si un hierro candente,
penetrara al corazón hiriente.
Cada vez que una madre llora
se pierde en mudo pensamiento el campo,
no se siente llegar la nueva aurora,
porque se extravía en sonoro llanto.
Lágrimas de madre, dolor del corazón,
sufrimiento intenso de nuestra vida,
pobre cabeza que pierde la razón,
con el alma acongojada y rendida.
Toda madre que desesperada gime,
arranca la ternura adormecida,
que salta del ser como expresión sublime,
de consuelo y fortaleza escondida.
El llanto de una madre transporta
a un mundo triste y descolorido,
en donde la alegría nada importa,
ni tiene objeto todo lo vivido.