Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cinturón de Lili
caía sobre el suelo mojado,
y la falda blanca junto con su vestido
escondía al infame martillo
que golpeaba a la niña
abriendo lo aún no preparado.
caía sobre el suelo mojado,
y la falda blanca junto con su vestido
escondía al infame martillo
que golpeaba a la niña
abriendo lo aún no preparado.
Los senos no formados,
mordisqueados por asquerosos desmanes violentos,
rompían fuertes lamentos
por cuanto nadie
oía por el silencio.
mordisqueados por asquerosos desmanes violentos,
rompían fuertes lamentos
por cuanto nadie
oía por el silencio.
Sus piernas abiertas a la violencia,
dejaba pasar el tren de la inclemencia
que pedía humedad
cuando no había madurez que pudiera.
dejaba pasar el tren de la inclemencia
que pedía humedad
cuando no había madurez que pudiera.
¡Infame y maldito
el ladrón que te quiso!
el ladrón que te quiso!
Por siempre,
¡Maldito sea!
Maldito
ese que tuvo la arrogancia de reírse y gozar
por el mal que cometía
en el cuarto de las tinieblas
mientras dejaba a Lili
tirada en el piso
con la cintura en ceguera.
ese que tuvo la arrogancia de reírse y gozar
por el mal que cometía
en el cuarto de las tinieblas
mientras dejaba a Lili
tirada en el piso
con la cintura en ceguera.
Al hospital
y sin signos
Lili fue llevada sin respuesta.
Lili la de la foto,
una niña,
sólo era.
y sin signos
Lili fue llevada sin respuesta.
Lili la de la foto,
una niña,
sólo era.
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