Eres
dulce, tierna
y es arduo rayar
lo especial que eres,
pero la tarde, como tú,
proporcionan un deleite
embriagador y sensual y la suave brisa hace
que las flores liberen
su fragancia que me
recuerda el olor
de tu piel.
Que no diera por un pellizco
tuyo, un mordisco y un te quiero
de tu boca que se aferre a mí hasta
el momento en que el alma vuela.
Suspiros,
lágrimas, dudas,
inspecciones a la luna,
descansos, sonrisas súbitas
son las palabras que describen cómo
transformo ideas —o incluso a mí mismo— usando
una pluma o un teclado, mientras intento incorporar
las ideas que a veces no logro comprender del todo.
Fidel Guerra.
dulce, tierna
y es arduo rayar
lo especial que eres,
pero la tarde, como tú,
proporcionan un deleite
embriagador y sensual y la suave brisa hace
que las flores liberen
su fragancia que me
recuerda el olor
de tu piel.
Que no diera por un pellizco
tuyo, un mordisco y un te quiero
de tu boca que se aferre a mí hasta
el momento en que el alma vuela.
Suspiros,
lágrimas, dudas,
inspecciones a la luna,
descansos, sonrisas súbitas
son las palabras que describen cómo
transformo ideas —o incluso a mí mismo— usando
una pluma o un teclado, mientras intento incorporar
las ideas que a veces no logro comprender del todo.
Fidel Guerra.