Jeronimovillan
Poeta recién llegado
La valía de los sabios admiro – oh sapiencia –
en sus cerebros extasiada, extasiada locura;
en mí, en mí el temor absorto de los dioses.
Recurrentes cafetines de tertulias incesantes;
y yo tan lúgubre, yo tan lúgubre.
Tras el seno escondido; escondido del bullicio,
del bullicio de los sabios, de los eruditos
que, en recurrentes cafetines de tertulias incesantes,
parafrasean a Nietzsche; parafrasean a Borges.
En mi lúgubre escondite, ante los grandes temeroso;
esbozando versos tristes, en momentos alegres.
En volátiles epifanías soñando, soñando.
En superfluos deliquios, siempre añorando, añorando;
que en recurrentes cafetines de tertulias incesantes,
mis versos lloren, mis versos sueñen, mis versos vuelen.
Jerónimo Villa
Versos Trasnochados
en sus cerebros extasiada, extasiada locura;
en mí, en mí el temor absorto de los dioses.
Recurrentes cafetines de tertulias incesantes;
y yo tan lúgubre, yo tan lúgubre.
Tras el seno escondido; escondido del bullicio,
del bullicio de los sabios, de los eruditos
que, en recurrentes cafetines de tertulias incesantes,
parafrasean a Nietzsche; parafrasean a Borges.
En mi lúgubre escondite, ante los grandes temeroso;
esbozando versos tristes, en momentos alegres.
En volátiles epifanías soñando, soñando.
En superfluos deliquios, siempre añorando, añorando;
que en recurrentes cafetines de tertulias incesantes,
mis versos lloren, mis versos sueñen, mis versos vuelen.
Jerónimo Villa
Versos Trasnochados