Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Uno de los mejores
momentos de nuestra
entonces épica relación,
fue el misticismo de la pasión.
Moño o envoltura no llevaba,
ni siquiera cajita;
sin embargo,
era algo singular.
Ostentoso, no;
llamativo, tampoco.
Cabía en su puño
y era de buena calidad.
Un obsequio atípico de
nácar color, ribetes
bordados y celaje inquietante…
¡una Victoria´s secret!.
Los vestigios de la humedad
de su naturaleza
yacidos estaban...
¡y aún los están en celofán!.
Su entrega inesperada
el valor incrementó,
habida cuenta, de que
ella casada estaba.
Cuando su ausencia añoro,
por la exquisita fragancia
de su prenda sublime…
¡las distancias no existen!.
Para ella: "Me perderé dentro
de sus recuerdos", no obstante,
ella siempre en mi estará presente,
¡pero jamás la volveré a buscar!.
momentos de nuestra
entonces épica relación,
fue el misticismo de la pasión.
Moño o envoltura no llevaba,
ni siquiera cajita;
sin embargo,
era algo singular.
Ostentoso, no;
llamativo, tampoco.
Cabía en su puño
y era de buena calidad.
Un obsequio atípico de
nácar color, ribetes
bordados y celaje inquietante…
¡una Victoria´s secret!.
Los vestigios de la humedad
de su naturaleza
yacidos estaban...
¡y aún los están en celofán!.
Su entrega inesperada
el valor incrementó,
habida cuenta, de que
ella casada estaba.
Cuando su ausencia añoro,
por la exquisita fragancia
de su prenda sublime…
¡las distancias no existen!.
Para ella: "Me perderé dentro
de sus recuerdos", no obstante,
ella siempre en mi estará presente,
¡pero jamás la volveré a buscar!.