ccoello
Poeta fiel al portal
Dedico estos cuantos versos a María,
María, a veces grito al cielo
diciendo cuanto te quiero,
y el viento lleva mi eco
hacia tu sentimientos
pero tu corazón no comparte con el mío
y eso significa que nunca me quisiste.
María es la mujer de mi vida,
al caminar por el mar
escucho las olas pronunciando su nombre
y las aves me dicen
que ella está con otro hombre,
me pongo muy triste derramando lágrimas de amor
y solo me contento con tenerla en mi imaginación.
Dejaré que hagas tu vida
con aquel hombre que elegiste un día
y que puedas hacer con él
cosas muy lindas.
Siempre tuve y tendré
las ganas de unir
mis labios con los tuyos
y que nuestras almas
viajen a otro mundo
y nuestras mentes
piensen en un gran futuro,
pero todo esto será imposible
porque cada día
el viento me está separando de tu vida.
A veces quiero partir
y estar lejos de ti
para no poder expresarte
lo que un día sentí.
Adiós mi hermosa y bella princesa
que el sol ilumine tu camino
resplandeciendo tu lindo rostro
que siempre has tenido,
y que tu sonrisa tan sencilla
nunca desaparezca.
Siempre dedicaré
estos cuantos versos a María
y aunque ella no esté conmigo
siempre la tendré en mi mente y en mi corazón.
¡Viento querido
llévale estos cuantos versos a María.!
María, a veces grito al cielo
diciendo cuanto te quiero,
y el viento lleva mi eco
hacia tu sentimientos
pero tu corazón no comparte con el mío
y eso significa que nunca me quisiste.
María es la mujer de mi vida,
al caminar por el mar
escucho las olas pronunciando su nombre
y las aves me dicen
que ella está con otro hombre,
me pongo muy triste derramando lágrimas de amor
y solo me contento con tenerla en mi imaginación.
Dejaré que hagas tu vida
con aquel hombre que elegiste un día
y que puedas hacer con él
cosas muy lindas.
Siempre tuve y tendré
las ganas de unir
mis labios con los tuyos
y que nuestras almas
viajen a otro mundo
y nuestras mentes
piensen en un gran futuro,
pero todo esto será imposible
porque cada día
el viento me está separando de tu vida.
A veces quiero partir
y estar lejos de ti
para no poder expresarte
lo que un día sentí.
Adiós mi hermosa y bella princesa
que el sol ilumine tu camino
resplandeciendo tu lindo rostro
que siempre has tenido,
y que tu sonrisa tan sencilla
nunca desaparezca.
Siempre dedicaré
estos cuantos versos a María
y aunque ella no esté conmigo
siempre la tendré en mi mente y en mi corazón.
¡Viento querido
llévale estos cuantos versos a María.!