ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
A media noche.
Heme aquí que vomito los demonios,
me sacudo de pies a cabeza.
Me estiro como un perro para salir
caminado o corriendo, -esto depende del gato-.
Lo hago para que salga
el ángel que tengo dentro de mí,
que mis palabras sean dulces
y no blasfemias.
Esto me pasa a cualquier hora
después de media noche
o justo cuando la mano del día siguiente
me da la bienvenida.
Me muerdo los labios por si algún ser maligno
se quisiera salir de mis dominios.
Yo tengo un ángel que me cuida, me protege,
me abraza y me besa como a un niño,
sin él, no sé que me podría suceder,
es como llevar un amuleto interior.
Creo que mi ángel de la guarda es mujer
le pediré que se acueste conmigo.
Algún día haremos el amor, se lo voy a pedir,
tal vez me diga que sí.
Geber Humberto Pérez Ulín.
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