Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Amedianoche
Dicen que la ciudad no se dio cuenta
de aquel hombre que vino por la noche
y que abrazado a la luna cual fantoche
se declaró feliz en su osamenta.
Dicen que no vieron su tormenta
de besos, de verdades, de derroche,
ni cómo a la pasión le suelta el broche
en medio de la plaza somnolienta.
El caso es que de día una sangrienta
corriente de tristezas cruza en coche
por toda la ciudad que se impacienta.
Y desde entonces dicen quees reproche
este Santiago triste y queaparenta
que nada sucedió en sumedianoche.
20 06 11
Dicen que la ciudad no se dio cuenta
de aquel hombre que vino por la noche
y que abrazado a la luna cual fantoche
se declaró feliz en su osamenta.
Dicen que no vieron su tormenta
de besos, de verdades, de derroche,
ni cómo a la pasión le suelta el broche
en medio de la plaza somnolienta.
El caso es que de día una sangrienta
corriente de tristezas cruza en coche
por toda la ciudad que se impacienta.
Y desde entonces dicen quees reproche
este Santiago triste y queaparenta
que nada sucedió en sumedianoche.
20 06 11