Me has dejado a merced del archipiélago
de un sol apareándose en las sombras
que no sé descifrar
de la persecución que me conceden.
Adelanto los pasos emigrantes
de tu memoria, y sólo algún tropiezo
de las fechas se instalan en las huellas
como islas desiertas en medio de la umbría.
Doy la vuelta, regreso arrepentido
de escapar de los círculos azules
que ruedan cada día, del diseño
versátil de las luces en la espalda,
de mi nuca baldía, sin mordiscos
ni marcas de una boca de horizonte
que guíe mi mirada hasta cerrarla
con la erosión de la humedad más íntima
y de la claridad de mis recuerdos.
de un sol apareándose en las sombras
que no sé descifrar
de la persecución que me conceden.
Adelanto los pasos emigrantes
de tu memoria, y sólo algún tropiezo
de las fechas se instalan en las huellas
como islas desiertas en medio de la umbría.
Doy la vuelta, regreso arrepentido
de escapar de los círculos azules
que ruedan cada día, del diseño
versátil de las luces en la espalda,
de mi nuca baldía, sin mordiscos
ni marcas de una boca de horizonte
que guíe mi mirada hasta cerrarla
con la erosión de la humedad más íntima
y de la claridad de mis recuerdos.