A mesa puesta

Osidiria

Poeta asiduo al portal
Nuestros encuentros siempre eran a mesa puesta,
teníamos una relación de hora punta,
de transfusión de labio a beso sin efectos secundarios,
llenábamos con caricias los bancos vacíos de las estaciones
y con palabras de amor y susurros
dábamos de comer a las palomas en los parques,
nunca fuimos el uno para el otro,
eso decían todos los noticiarios,
pero seguimos juntos a pesar de todo como la lluvia y la nube,
nuestros corazones son los faros encendidos de un coche
transitando por los caminos de la noche,
algunos dicen que somos como el agua y el aceite,
como la rosa y el estoque,
pero somos dos pieles que se buscan y se entienden,
somos dos almas transparentes mirándose de frente,
dos almas que se mueren de sed si no se beben.
***
**
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Nuestros encuentros siempre eran a mesa puesta,
teníamos una relación de hora punta,
de transfusión de labio a beso sin efectos secundarios,
llenábamos con caricias los bancos vacíos de las estaciones
y con palabras de amor y susurros
dábamos de comer a las palomas en los parques,
nunca fuimos el uno para el otro,
eso decían todos los noticiarios,
pero seguimos juntos a pesar de todo como la lluvia y la nube,
nuestros corazones son los faros encendidos de un coche
transitando por los caminos de la noche,
algunos dicen que somos como el agua y el aceite,
como la rosa y el estoque,
pero somos dos pieles que se buscan y se entienden,
somos dos almas transparentes mirándose de frente,
dos almas que se mueren de sed si no se beben.
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Tu poema tiene una gran belleza de imágenes, es sensorial.
Me encantó leerte.
Saludos cordiales :)
 
Nuestros encuentros siempre eran a mesa puesta,
teníamos una relación de hora punta,
de transfusión de labio a beso sin efectos secundarios,
llenábamos con caricias los bancos vacíos de las estaciones
y con palabras de amor y susurros
dábamos de comer a las palomas en los parques,
nunca fuimos el uno para el otro,
eso decían todos los noticiarios,
pero seguimos juntos a pesar de todo como la lluvia y la nube,
nuestros corazones son los faros encendidos de un coche
transitando por los caminos de la noche,
algunos dicen que somos como el agua y el aceite,
como la rosa y el estoque,
pero somos dos pieles que se buscan y se entienden,
somos dos almas transparentes mirándose de frente,
dos almas que se mueren de sed si no se beben.
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Bella manera de contarlo, me ha gustado mucho tu poema amigo Osidiria. Un abrazo. Paco.
 

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